15.1.08

El cambio y la súbita aparición de Joe Felix

El cambio no siempre se manifiesta súbito, de golpe, sino en entregas. El cambio, sin embargo, siempre deslumbra, sobre todo cuando se le encara y se le acepta, más aún, cuando uno decide fluir, refluir sobre el nuevo cauce ofrecido. Así las cosas, el 2007 terminó siendo el mejor de los años, a pesar de, entre muchas otras cosas, la pérdida sensible del Pequeño Emperador Frankie 24. Sin embargo, y como el lector de este blog ya habrá apreciado, la violeta floreció, desbordada, apenas MP y yo nos encontramos, y el invierno se revistió de primavera. Traspusimos el umbral del 2008 en un estado de plenitud y placidez, recibimos el nuevo año de la mano y, fieles al sino de nuestro cambio, encaramos su naturaleza, la aceptamos, y dimos los pasos pertinentes, guiados por una voluntad encontrada, compartida, es decir, hicimos lo que queríamos hacer, como queríamos hacerlo. Y en eso andamos, fluyendo, refluyendo en el cauce de una vida nueva, renovada, siempre hacia adelante. Un poema de Rilke, "Torso arcaico de Apolo" (versión en castellano de Federico Bermúdez-Cañete; tomado del segundo volumen de los Nuevos Poemas), entonces:
Nunca hemos conocido su inaudita cabeza,
en donde maduraban los globos de los ojos.
Mas su torso arde aún, igual que un candelabro
en el que su mirar, aunque esté reducido,

se mantiene y reluce. Si no, la proa del pecho
no podría deslumbrarte, ni en el álabe suave
de las caderas una sonrisa podría ir
al centro que tenía poder de procreación.

Si no, estaría esta piedra desfigurada y corta
bajo el umbral translúcido de los hombros, y no
centellearía como las pieles de las fieras;

tampoco irrumpiría, desde todos sus bordes,
como una estrella: porque no hay aquí ni un lugar
que no te pueda ver. Debes cambiar tu vida.
Como parte del cambio, celebramos la aparición de Joe Felix en nuestro cauce. Ayer, día de San Félix, nos encontramos, este nuevo gato y yo, en mi lugar de trabajo. Apenas lo acaricié, decidió no separarse de mí. Y aquí está, recostado sobre una silla junto a la mía, mientras escribo. Sea, pues.

Bienvenido a nuestras vidas, Joe Felix.

8 comentarios:

Guillermo dijo...

¿Si te pido que lo lleves a despulgar?

David Miklos dijo...

Ay, Memo. Soy el mejor amo del mundo: no sólo lo llevaré al veterinario, hoy, a las 5.30, sino que apenas llegó a la casa lo bañé (en seco, con espuma especial), lo cepillé, le mostré su cama, fui por arena, etcétera. ¿Tú hace cuanto que no le dedicas tiempo verdadero a Refu, eh? Ay, Memo.

Oscar dijo...

Memo está celoso jijiji

efg dijo...

oye david, dice armando (esto de los blogs le da cuscus) que con ese gato tan bonito solo puedes tomar capuchinos o chai lattes...
beso a Felix The Cat

Guillermo dijo...

Hoy saqué a pasear a Refu. Igual que ayer. Así que ni me digas.

Guillermo dijo...

Ay Óscar.

Oscar dijo...

qué ganas Guillermo eh, de verdad.

David Miklos dijo...

Óscar saca a pasear a su barba todos los días, Memo. Ay, Memo. ¿Qué vamos a hacer contigo?