1.2.08

# 100: Abrir puertas


Ésta es la entrada número cien de El salto del salmón y, a la vez, la primera entrada de febrero: el primer mes de 2008 terminó y su saldo fue bastante positivo, es difícil quejarse ante un año que comienza de manera tan contundente.

Es temprano por la mañana, apenas amanece. MP salió de la casa cuando aún estaba oscuro, más oscuro cuando, a regañadientes, nos despertamos a encarar el día. Viernes, por fin. No regresé a la cama, permanecí despierto. Y heme aquí.

Pienso en la otra noche. Vamos al cine. Antes de que comience El orfanato, le cuento a MP una historia de adopción. Y ella recibe un mensaje: la puerta del cuarto de los niños se ha quedado cerrada. Con llave. Los niños, claro, afuera. Todas sus cosas (ropa, zapatos, mochilas), adentro. Nada que hacer por ahora. Inicia la película. Baste con decir que tiene que ver tanto con adopciones como con puertas. Una puerta, cerrada, clausurada de hecho, y su pomo suelto, en particular. Detrás de la puerta, claro, la resolución de la historia, del misterio, el motivo de las apariciones. Un par de buenos sustos, acompañados de sus respectivos gritos, y un final, porqué no, feliz. Un faro de pronto encendido. La puerta, sí, abierta: el umbral traspuesto. La respuesta encontrada.

Termina la película, regresamos a casa de MP. Los niños duermen en su recámara, en la cama de ella. La puerta de su cuarto, cerrada, sus camas vacías allí dentro. Niguna llave abre la puerta. El desarmador no sirve de ganzúa. Nada. Comienza a hacerse tarde, hay que madrugar al día siguiente. Optamos por intervenir la cerradura, ir más allá del pomo que no gira. Un poco de fuerza bruta, algo más de ingenio y... El pomo gira, la puerta se abre, clausuro la cerradura, MP devuelve a los niños a la cama. Esa puerta se mantendrá, de aquí en adelante, abierta: será imposible cerrarla de nuevo.

Así las puertas. Así las cosas.

100 entradas, pues.

Y feliz cumpleaños número seis para Tomás.

3 comentarios:

Guillermo Núñez dijo...

Nuestro héroe abre una puerta.
Feliz cumpleaños a Tomás.
Finalmente leí, el otro día, las páginas del diario voluble que me pasaste. Y luego releí La puerta clausurada de Cortázar. Gran, gran cosa.
Y... ¡al faro!

María (ahora en paz) dijo...

You are my hero (con lágrimas en los ojos)

Tabula Rasa dijo...

:´-)