2.2.08

Wonderwall


Escribo. Hago una pausa. Imprimo lo que llevo de la novela, el texto, el primer borrador casi terminado. Abro el editor de Blogger. Escribo de nuevo. Es 2 de febrero. Hace 35 años, MP llegó a México, en brazos de sus padres.

Hace dos meses, cruzamos un primer umbral, MP y yo. Un primer umbral de, por así llamarlo, proximidad. Ya habíamos cruzado otros umbrales antes, desde nuestro primer encuentro: umbrales de risa, de silencio, de complicidad... Eso.

Hace no mucho, y esto ya lo relaté, me puse a escuchar "Wonderwall" de nuevo, tanto la versión original de Oasis como el maravilloso cover de Ryan Adams. Hoy, recuerdo las palabras de Noel Gallagher, su compositor. Una entrevista, si mal no recuerdo, aparecida en Rolling Stone, allá por 1997. Le preguntaban a Gallagher qué era un wonderwall. Y él decía que era como cuando estabas esperando un camión, sin dinero en el bolsillo, y, allí en el bolsillo, te encontrabas, sí, con un boleto para abordar dicho camión. Te decías (o él se decía, en inglés de clase obrera): "Fucking mega, that's me wonderwall!"

Fucking mega, pienso yo, cuando me asomo por la ventana del departamento y miro el Ajusco, o la bruma que no me permite contemplarlo. Regreso la mirada y, en su recorrido hacia el monitor, la veo, veo a MP concentrada ante su propio monitor, sopesa algo, una mano sobre la otra, acaricia el ceño que frunce con el índice de la izquierda. Me mira mirarla (ay, sus ojos), sonríe, se ríe en un fugaz suspiro. Ignora que escribo sobre ella, que la describo. Y pienso, sí, that's me wonderwall!

2 de febrero, 2 de la tarde, two of us.

Así las cosas.

Y así también.

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