8.7.08

Empezar de cero

1. Salgo de casa de MP en estado de dicha (bliss es la palabra indicada), luego de ver Waitress (2007), una película muy buena de Adrienne Shelly (por favor, ignorar el título que le pusieron en español: Recetas de amor). La historia es sencilla: Jenna es mesera en un diner especializado en pies (pays, pues). Trabajan con ella el encargado del local y dos meseras más, sus mejores amigas. Sus pies están creados a partir del recuerdo de su madre y, a la vez, de lo que sucede en su devenir cotidiano, los buenos y los malos ratos, una especie de diario comestible. Jenna está casada con un imbécil del que quiere huir. Pero, ¿huir adónde? Jenna ahorra dinero para hacerlo. Y, de pronto, se embaraza. Su visita al ginecólogo termina en un affaire. Y no les cuento el final, que es feliz, sólo les digo que a veces impera la tabula rasa: empezar de cero. Una y otra vez. Pienso en lo que le pregunte a MP el otro día: ¿qué harías si tuvieras la vida resuelta? En su respuesta, casi idéntica a la mía, haríamos lo que hacemos ahora (además, claro, de viajar lo más posible). Jenna, claro, haría más y mejores pies. O pays.

2. Salgo de casa de MP en estado de dicha, les digo, y descubro que le han roto un vidrio a mi coche: me han robado más discos, mis lentes de sol (unos Ray Ban's tan bonitos, ay), la llanta de refacción, mi suéter favorito, casi una reliquia. Hago de tripas corazón, como se dice, y busco regresar a mi estado de dicha. Recuerda: empezar de cero, me dice MP en un abrazo. Somos felices, añade en un mensaje mientras manejo de regreso a mi departamento. Y eso: empezar de cero. Una y otra vez. Recuerda: bliss, bliss, bliss.

3. Así los pays, así las cosas.

[La foto de aquí abajo es de MP: nos autorretrata.]

10 comentarios:

Doug dijo...

Caramba, pero qué pasa con los choros y la música? Unos choros melómanos, eso son. Me imagino que si tuvieras a Britney, por ejemplo, los choros no te roban y te dejan una nota : consíguete algo mejor! Un Talking Heads, por lo menos!

Y sí, David, hay que empezar desde cero, todos los días. A veces desde menos, esto está muy cabrón.

Un saludo,


D

pixie dijo...

empezar desde cero

efg dijo...

D.

Pienso en Ash Wednesday, de Eliot...

Because I do not hope to turn again
Because I do not hope
Because I do not hope to turn
Desiring this man's gift and that man's scope
I no longer strive to strive towards such things
(Why should the aged eagle stretch its wings?)
Why should I mourn
The vanished power of the usual reign?

Because I do not hope to know again
The infirm glory of the positive hour
Because I do not think
Because I know I shall not know
The one veritable transitory power
Because I cannot drink
There, where trees flower, and springs flow, for there is nothing again

Because I know that time is always time
And place is always and only place
And what is actual is actual only for one time
And only for one place
I rejoice that things are as they are and
I renounce the blessed face
And renounce the voice
Because I cannot hope to turn again
Consequently I rejoice, having to construct something
Upon which to rejoice

And pray to God to have mercy upon us
And pray that I may forget
These matters that with myself I too much discuss
Too much explain
Because I do not hope to turn again
Let these words answer
For what is done, not to be done again

Oscar dijo...

:(

María (ahora en paz) dijo...

Y lo que agrega S. Heaney al respecto:

"In fact, the ability to start out upon your own impulse is fundamental to the gift of keeping upon your own terms, not to
mention the further and more fulfilling gift of getting started all
over again -never resting upon the oars of success or in the doldrums
of disappointment...
Getting started, keeping going, getting started again -in art and in
life, it seems to me this is the essential rhytim."

Vikram Dharma dijo...

Sí, Doug. Me parece que está cabrón. Un gran abrazo a los dos, y Miklos, no escuches música hindú, aléjate lo más posible del karma musical. un abrazo.

César Albarrán Torres dijo...

Waitress: verla me entristece. A la directora, que tiene un hilarante papel secundario en la película, la asesinaron antes de enterarse que su película había sido aceptada en Sundance. Estaba en su oficina y en el departamento de arriba un martillo no dejaba de sonar. La cineasta se quejó y el trabajador, que confesó haber tenido "un mal día", la mató. El esposo de Shelly la encontró colgada en el baño. Primero fue declarado suicidio. Después, asesinato. Frío, ojete. Así las cosas, así este perro mundo. Siempre hay que empezar desde cero.

Mónica dijo...

Después de saber la terrible historia de la directora de la película, la tuya resulta la cereza del pastel. Parece que no hay de otra: empezar de cero, uno y otra vez, hasta que la vida nos lo permita.
Me encantó que terminaras con ese retrato de alegrías. Especialmente me gustó ver el rostro dulce de MP (cada vez que leía sus siglas, no podía evitar pensar en el Ministerio Público...)
Un saludo de una lectora frecuente.

El Duende Callejero dijo...

¡Mierda! O merde, para ser internacionales y no caer en el norteñismo naco... ¿Qué traen los ratas y vuestra merced? En efecto, empezar desde cero... ce-ro...

ivan dijo...

"They broke into my car, stole my shit and still I'm happy-pie" Un cásico para toda ocasión.. Y es cierto, Waitress es maravillosa. Y la historia de la directora triste y ojete.