19.6.09

Gena Rowlands

Hoy, hace 79 años, nació Gena Rowlands en Madison, Wisconsin. La primera vez que la vi en la pantalla quedé apabullado. Fue en 1989 --¡hace 20 años!--, durante no sé qué emisión de la Muestra Internacional de Cine --en el programa también estuvo sex, lies and videotape (1989), de Steven Soderbergh, que me cambió el modo de ver las cosas--, en el Latino, durante la proyección de Another Woman (1988), mi película favorita de Woody Allen. Gracias a esa película descubrí, además, el "Torso arcaico de Apolo", de R. M. Rilke ("Debes cambiar tu vida"). Y me emocioné con el personaje encarnado por Gene Hackman, el escritor Larry Lewis. Pero volvamos con Gena. No conozco otra actriz que me impresione tanto. Y me resultó doloroso verla en la película de su hijo Nick Cassavetes, The Notebook (2004), dándole vida a una mujer que sufre de un Alzheimer atroz (además de que la película es una tierna bofetada a todos los que, ay, dejamos de ser, lo que se dice, jóvenes). Pero lo que me terminó de dejar boquiabierto, claro, fue ver a Gena Rowlands en las películas de su marido, John Cassavetes (muerto hace 20 años, en 1989, el mismo año en el que descubrí a su Gena). A Woman Under the Influence (1974) es una obra maestra en todos los sentidos, desde el actoral --Rowlands en mancuerna con Peter Falk: colosales-- hasta el argumental, pasando por el técnico y el visionario: Cassavetes era inmenso. Seis años antes había dirigido a Gena en Faces (1968), piedra angular del cine independiente estadounidense, un retrato abrumador de madurez y decadencia doméstica, genial sin más. Y Gena, siempre Gena, una reina de la pantalla. Dice John Cassavetes de Gena, en Cassavetes on Cassavetes (Nueva York: Faber and Faber, 2001), de Ray Carney:
Before I met Gena, I was a bachelor going out and torturing people. I think that's good for young people. When I saw her, that was it! The first time I saw her, I was with an actor, John Ericson, and I said, "That's the girl I'm going to marry.

From my point of view, if I was going to give up my precious self to a woman, she was going to have to love me unconditionally. I kept Gena under constant scrutiny, I was enormously jealous, filled with suspicion about other men and with the terror that those suspicions might be correct, She wouldn't put up with that, And finally I relaxed.

It was a hard struggle to convince Gena. She and I have friction in terms of lifestyle and taste. We agree in taste on absolutely nothing. She thinks opposite to anything I could ever conceive!
Gena y John se casaron el 19 de marzo de 1954. Tuvieron tres hijos: Nick, Alexandra y Zoe. Y estuvieron juntos hasta la muerte de él, el 3 de febrero de 1989, a 30 años del estreno de Faces (1959), su opera prima que este año cumple medio siglo de existencia.

¿Qué más decir? Nada. No queda más que contemplar a Gena.


(Más en 40 años de Woody Allen como director en Permanencia Voluntaria de Nexos.)

1 comentario:

Alonso Núñez dijo...

En tu semblanza woodyallenesca, David, te saltaste una que me parece imprescindible: Zelig (1983).

Luces, cámara, adiós.