26.3.09

Don't Stop Believin'


Some will win, some will lose
Some were born to sing the blues
Oh, the movie never ends
It goes on and on and on and on
Journey, "Don't Stop Believin'"

Manejaba hacia Santa Fe hoy por la mañana, presa del tráfico, cuando me vinieron a la cabeza las últimas palabras de la novela que escribo. Concebí, pues, el final de la narración y, mentalmente, me puse a escribir de atrás hacia adelante. Glorioso momento. Contento, puse uno de tantos cds que he quemado recientemente. Comenzó a sonar "Only the Young", de Journey, seguida de "Don't Stop Believin'". Pensé en ese extraño lugar, New Jersey, cuna de Bruce Springsteen y del mentado grupo, con Steve Perry a la cabeza. Pensé en Jersey City, la ciudad que contempla Manhattan como el escenario donde sí suceden las cosas. Y pensé, finalmente, en Tony Soprano y compañía, en ese otro final, el último episodio de The Sopranos. Recordé el momento en el que comienza a sonar el piano, luego la guitarra, la explosión de la batería, la voz de Perry, esa mezcla rara de hard pop que es Journey. Luego me vino a la cabeza una escena de la que fui testigo, en una casa de Satélite, más allá del DF, nuestra propia Jersey City. Un grupo de amigos ponían en la tornamesa el Escape. Comenzaba el mismo piano, la misma guitarra, la misma batería como un trueno súbito. Un amigo retó al otro: canta cada una de las palabras del disco. Para mi sorpresa, el tipo en cuestión se sabía, íntegras, las letras del Escape. Vaya rito, pensé entonces. Y ahora veo a Tony y su familia en un diner de Jersey. Crece la tensión. La canción in crescendo. De pronto, "Don't stop" y todo se va a negro. Silencio. Nada más que eso. Todo eso.

1 comentario:

Doug dijo...

La primera temporada de los Sopranos debe ser lo mejor que se ha pasado desde que se inventó la tele. También me gustó el final, abierto a cualquier cosa. No se deberían acabar series así. Don't stop believeing. Nunca.