15.8.09

39 años y una semana

La celebración llegó a su término, aunque la fiesta, la vida, continúe. Todo cambia. Todo permanece. Es sábado y MP y yo nos despertamos más temprano de lo habitual. Manejamos hacia las Lomas, dejamos el Sur profundo atrás, el Ajusco cada vez más pequeño en el breve marco del espejo retrovisor. Ya en Constituyentes, doy una vuelta equivocada --aún me confunden los nuevos pasos a desnivel--; recorremos un camino por el que no pasaba desde mi infancia, una bajada con curvas y muchos topes; somos como el agua que fluye a lo largo de una cañada, entre dos barrancos, el verdor imperante. Un respiro. Doy una vuelta en U y regresamos, ascendemos de nuevo hacia la civilización, hacia el inevitable concreto. Nuestro destino: el laboratorio del hospital ABC. Una prueba más. Más mililitros de MP son vertidos en pequeños tubos. De su sangre, se entiende. De su ser más mineral. Hambrientos, vamos a desayunar al Lorena. Scones. Hospital inglés, comida inglesa, humor inglés, hoy. Pero no es inglés el que canta, al que les dejo aquí abajo, hoy, ahora. Y así me siento... "This is the first day of my life...":

5 comentarios:

María (ahora en paz) dijo...

Gracias, gracias, gracias infinitas... Te amo todo, de amor (Y no paro de llorar por dentro de felicidad).
Tu MP

FAUSTO dijo...

Estoy seguro que la dicha es infinta, se lee en líneas y también entre ellas. Paso a dejarte (les) un mensaje de admiración tras terminar de leer 'La hermana falsa'. Eres un mago de la melancolía y la magia transmutadas en papel y tinta. Gracias por ello.

Gabriela Islas dijo...

què emotivo... es increíble el impacto y el efecto tan positivo que pueden tener una historia contada así nomás... Perdón por intervenir, pero yo he vivido una situación idéntica... y me conmovió leerte.

David Miklos dijo...

Gracias, Fausto. Y un abrazo.

Paul Medrano dijo...

Tarde pero sinceras: felicidades, señor Miklos. Dobles.