6.12.08

Young Americans versus Barcelona


Confieso que fui al cine dispuesto a que no me gustara la película, a pesar de ser un admirador irredento de Woody Allen. Lo que me hizo sospechar fue la proliferación del muy ampliado cartel de Vicky Cristina Barcelona en los espectaculares del Distrito Federal. ¿Cuándo se había visto eso, una película de Allen anunciada como si fuera cualquier churro de Hollywood? Sospechaba, también, de los actores: Javier Bardem, Penélope Cruz (buenísimos ambos, francamente) y, una vez más, la tercera casi al hilo, Scarlett Johannson (venida a menos de forma deliberada). Mala mezcla, pensé, a la que se sumaba la para mí desconocida Rebecca Hall, toda una revelación. Y, por supuesto, erré. Caí desde la primera escena. Y la disfruté sin tregua, cada uno de los 96 minutos del filme. A pesar de que la película es ligera en apariencia, nunca había visto a Allen maltratar tanto a sus personajes, sobre todo a los jóvenes estadounidenses, cuya brújula se ha desmagnetizado. No hay piedad en Allen. Es divertido el coctel resultante de un par de niñas bien de Manhattan, pseudointelectuales ambas, y un par de apasionados, cínicos artistas españoles. El periplo retratado ocurre durante un lapso de dos meses, suficientes para que las americanas hagan, deshagan y restauren sus mediocres vidas, turistas sin más atributos, falsas viajeras inmunes a la transformación de sus emociones. Los españoles, por su parte, hierven, se evaporan y ya está: terminan siendo, lo mismo que las gringas, clichés de sí mismos. Si algo sabe hacer Allen es sacar a relucir el lugar común en el que se ha convertido el mundo, un mundo en el que entre Barcelona y Nueva York no hay un océano de por medio. Eso. O algo así. Yo qué sé: Vicky Cristina Barcelona es la gran cosa. Le aplaudo a Allen, una vez más.

2 comentarios:

Angélica Meza dijo...

Hola! Yo ayer estaba tebtada entrada a verla, pero como soy madre de una enana de 3 pues primero vimos Madagascar, pero apenas la deje en el cole en la semana me lanzo a ver la pelicula.
Saludos

Towers, Gabriela dijo...

Ah, ¡quiero verla ya! Benditos miércoles de cine barato.