7.3.10

La vida con Anna, 2

Son las diez y media de la noche, es domingo, acabamos de bañar a Anna. Mientras come, abrazada por MP, yo silbo una canción que, lo confieso, siempre me ha gustado (y ahora más): "Isn't She Lovely", de Stevie Wonder (viene en su disco Songs in the Key of Life, aparecido en 1976: una joya). Sin embargo, pasado el mediodía era otra canción la que escuchaba, muy en tono con mi ánimo de este domingo: "Ain't No Grave", una canción tradicional que le da título al American VI de Johnny Cash, disco póstumo aparecido este año y que contiene otra tanda de composiciones propias y de otros, producidas por Rick Rubin y que demuestran que Cash vivió con una plenitud absoluta: imposible no creerle cada una de las palabras que canta (su cover de "In My Life", de The Beatles, parte de American IV: The Man Comes Around, es más perfecta que la original, más en tono con su letra de ocaso asumido). Todo lo anterior para decir que este fin de semana descubrí que Anna se encuentra más cerca de mis próximos 40 que de su fecha de nacimiento, su irrepetible Big Bang. Pero no ahondaré en esta idea, porque no quiero que se me tome por mórbido. Miremos a Anna: su madre le da palmaditas en la espalda, mientras ella mira todo lo que la rodea, sus ojos cada día más abiertos. ¿No es adorable? Vaya que lo es: nadie se compara con ella.

2 comentarios:

Salma Anjana dijo...

¡Pero qué pestañotas! ¿De quién las heredó? Buenas noches.

Revista Shandy dijo...

Sí lo es.Mucho.
Ana genial.