
Hoy amanecí con el
Abbey Road y cerré con el
Revolver. No deja de sorprenderme la sutil transición entre "Got to Get You into My Life" y "Tomorrow Never Knows", canciones --sobra decir
perfectas-- ubicadas en extremos opuestos, tanto que se tocan la espalda. Hoy, además de escuchar a The Beatles, tomé una decisión de peso y me quité un lastre de encima. Hoy me entrevistaron para un programa de televisión, hablé sobre Constantino Cavafis y su gran sí. Hoy, también, J me contó, en respuesta a un comentario relacionado con
MP, un evento de su vida personal que me enterneció y me hizo admirarlo aún más, tenerle aún más afecto del que le tengo, a cerca de cuatro años de conocernos. Hoy, sin lugar a dudas, fue y sigue siendo un gran día. Dormiré en paz, como si ella estuviera aquí. Está aquí: nunca se va, en realidad. She's already into my life. And tomorrow
did know, after all. Así las cosas.
[La foto de aquí abajo la tomó ella, hace un mes o más, en La Viga; la de arriba, yo, hoy, camino a su casa.]