El kilo de vacío, Harmodio, lo venden en el Mercado de San Juan, cuesta 30 monedas de plata. La seña para conseguirlo es la siguiente: en el segundo pasillo, cuarto puesto, pasa por enfrente, te ofrecerán un pedazo de queso, mételo en tu boca, sin masticarlo escúpelo en una servilleta; a continuación un hombre de unos cuarenta años con acento de falso español te ofrecerá vino tinto en un vaso de plástico, dí que sí, pero no tomes el vino. Una señora con aspecto de gitana te tomará de la mano y te llevará al sótano del lugar, donde te ofrecerá un frasco lleno de luz de una estrella de Venus, dí que no, luego te ofrecerá una ramita de eneldo fresco, también niégate. Finalmente te mostrará una bolsa negra, págale los 30 dracmas y sin voltear a verla sal del sótano, del mercado y de la ciudad.
Yo me comí otros tantos. Y una empanada. Y medio alfajor.
ResponderEliminarYa me fui.
yo no llegué, pero comí lengua.
ResponderEliminarmuy poquito. Te invito otros 350
ResponderEliminar¿Qué es vacío? ¿El vacío de Pascal? ¿El del I-Qing? ¿Quién es Anapola? ¿Por qué hay comentarios tan raros? ¿A cómo el kilo de vacío?
ResponderEliminarEl kilo de vacío, Harmodio, lo venden en el Mercado de San Juan, cuesta 30 monedas de plata. La seña para conseguirlo es la siguiente: en el segundo pasillo, cuarto puesto, pasa por enfrente, te ofrecerán un pedazo de queso, mételo en tu boca, sin masticarlo escúpelo en una servilleta; a continuación un hombre de unos cuarenta años con acento de falso español te ofrecerá vino tinto en un vaso de plástico, dí que sí, pero no tomes el vino. Una señora con aspecto de gitana te tomará de la mano y te llevará al sótano del lugar, donde te ofrecerá un frasco lleno de luz de una estrella de Venus, dí que no, luego te ofrecerá una ramita de eneldo fresco, también niégate. Finalmente te mostrará una bolsa negra, págale los 30 dracmas y sin voltear a verla sal del sótano, del mercado y de la ciudad.
ResponderEliminara mi se me hace que este blog esconde a una secta de adoradores clandestinos al vacio
ResponderEliminarte equivocas harmodio, aquí todo es de proporciones épicas.
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